miércoles, 11 de marzo de 2009

¿Defensa personal policial y militar?

Agregarle la palabra policial o militar a los sistemas de defensa personal que se enseñan, o mejor dicho que se comercializan, es una estrategia de marketing que parece estar dando muy buen resultado en la argentina y en el mundo.

Las fuerzas armadas, de seguridad y especialmente las fuerzas con adiestramiento especial (Y digo con adiestramientos especial, para incluir a los comando y las fuerzas especiales, ya que estos términos NO son sinónimos, aunque muchos de los que lo utilizan no tengan conocimiento de cual es la diferencia), tienen incorporados sistemas de defensa personal como parte de su entrenamiento.

Este entrenamiento es una parte de su adiestramiento específico, que entre otras cosas incluye tácticas militares; técnicas de patrullas; tiro con amas cortas, largas y de apoyo; comunicaciones; primeros auxilios; explosivos; andinismo; esquí; buceo; paracaidismo; combate en selva, desierto, montaña y llanura; etc.
Como verán son muchas las técnicas que debe aprender un integrante de las unidades con adiestramiento especial, y si bien debe dominarlas todas, eso no implica que sea un experto en cada una de ellas.
Como en todas las cosas de la vida, hay actividades que nos gustan más y por ende les dedicamos mas tiempo. Con el transcurso de los años y el entrenamiento adecuado, llegaremos a ser expertos en ellas.
Aquí podemos sacar una primera conclusión: “El hecho de haber pertenecido a las fuerzas armadas o de seguridad, no asegura que el individuo sea un experto en defensa personal”, puede serlo o no.

En segundo lugar, quisiera hacer una reflexión:
“¿Si juego al tenis y tomo un curso con David Nalbaldian, eso me convierte en un competidor de elite y me permite enseñar tenis de alto rendimiento?”. Siguiendo con el mismo ejemplo, me pregunto: “¿El hecho de haber realizado un curso con David Nalbaldian, me permite apropiarme de las vivencias y la experiencia que el adquirió a lo largo de muchos años compitiendo, transpirando y sufriendo a lo largo de cientos de competencias en todo el mundo?”
Creo que la respuesta es obvia: NO.

A los integrantes de las fuerzas armadas, para obtener la habilitación de Comando, se les exige una experiencia previa en la vida militar de aproximadamente 5 años. Luego debe realizar un curso que puede dudar entre 3 meses y 1 año. Para que tengan una idea, mi curso lo comenzaron 134 personas de todas las fuerzas armadas y de seguridad de nuestro país (Incluyendo dos norteamericanos) y solo lo terminamos 27 personas. Incluso un cursante murió durante la realización de las actividades de entrenamiento.
Posteriormente, la formación se completa con otros cursos de perfeccionamiento (Paracaidismo avanzado, escalada invernal y estival, esquí, cazador de monte, cazador de montaña, etc.). Me pregunto entonces, ¿Como alguien que no prestó servicios en las fuerzas armadas o de seguridad, puede enseñar un sistema de defensa personal militar o policial?
Así llegamos a la segunda conclusión: “Quien no ha pertenecido a las fuerzas armadas o de seguridad, carece de la experiencia y las vivencias de lo que significa un sistema de defensa personal militar o policial”, que por otra parte se realiza en condiciones extremas y situaciones limites, que muchas veces son imposibles de reproducir en el medio civil, por el alto riesgo que implica.

Por último, a lo largo de mis 34 años de experiencia en las artes marciales, he conocido brillantes competidores y practicantes dotados de habilidades que asombrarían a cualquiera. Pero eso no los convierte en expertos en defensa personal, solo los hace excelentes deportistas.
También conozco practicantes de artes marciales que se han preocupado a lo largo de muchos años, por entrenarse en sistemas de defensa personal, algunas veces en forma paralela a la practica ordinaria de su arte, y que dominan esa disciplina con maestría.
Al igual que en el caso de los militares, el ser practicante de artes marciales, no convierte a la persona en un experto en defensa personal. Si así fuera, no habrían proliferado los miles de “expertos” en todo el mundo, que promocionan sus “sistemas de defensa personal real”. Esos sistemas sobreviven porque son un buen negocio, si no lo fuera no existirían. Y son un buen negocio, porque cubren un nicho del mercado que ha dejado vacante las artes marciales.
Podemos extraer entonces dos conclusiones más:
“El ser cinturón negro en un arte marcial tradicional no certifica que se sea experto en defensa personal”, ese “expertis” requiere dedicación de tiempo y esfuerzo especifico, mas allá del entrenamiento convencional.
“Aquellos artistas marciales que se capaciten y perfecciones en técnicas de aplicación efectiva en defensa personal, serán expertos en un sistema de defensa personal civil”.

Me he tomado el trabajo de escribir todo esto, que acepto no sea compartido por algunos, ya que estoy cansado de los instructores que luego de un curso de 5 días, se presentan como capacitados para dictar cursos de defensa personal policial o militar. Quizás sean excelentes instructores de defensa personal civil, lo cual no es una maestría menor, pero seguramente carecen de las vivencias de lo que es son las situaciones limites o el estrés de combate, medio en el cual el soldado debe aplicar las técnicas de defensa personal y combate cuerpo a cuerpo para sobrevivir.

Quiero finalizar dejándoles dos párrafos que el Mayor Avi Nardia, experto en Kapap, escribió en su libro “Artes Marciales de Israel – Kapap Lotar Hagana Krav Maga”: (Pagina 139) “El mero hecho de vestir como un militar y autodenominarnos comandos o militares, no nos convierte en soldados”.
(Pagina 118) “Si además afirmas ser instructor de Artes Marciales Israelíes, el cuestionario es aun mas amplio: ¿Habéis servido en el ejercito israelí como instructores oficiales?, ¿Habéis servido en la policía o fuerzas de seguridad israelíes como instructores oficiales?, ¿Habéis servido en una unidad antiterrorista o en servicios de protección como instructores oficiales?, ¿Tenéis alguna acreditación oficial del ejercito, la policía, las fuerzas especiales, o una unidad antiterrorista israelí que demuestre que habéis trabajado como instructores oficiales?. Si poseéis esas acreditaciones mostrádselas a vuestros alumnos, ellos merecen conocer la calificación de sus instructores

Hace muchos años un instructor de los Seals (Grupo de operaciones especiales de la Marina de los Estados Unidos) me dijo “La experiencia en combate es intransferible y el precio para adquirirla es muy elevado, se paga con sangre en el campo de batalla”

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