martes, 28 de abril de 2009

Primera clase del programa de entrenamiento en Kapap - Video

Compartimos con Ustedes algunas imagenes de la primera clase del programa de Kapap 2009, realizada el pasado sábado 25 de abril, en las instalaciones de la Academia Pacifico (Santo Tomé 3851 - 1 er Piso - CABA).
La capacidad del local estuvieron colmadas y la actividad se destacó por la gran voluntad puesta de manifiesto por los participantes. Con esta actitud tan generativa, visualizamos una brillante promoción de instructores.


domingo, 26 de abril de 2009

Primera clase del programa de entrenamiento en Kapap 2009

Luego de la presentación del "Programa de entrenamiento en Kapap", que se realizara el pasado día 18 de abril, este sábado comenzó el desarrollo del mismo.
Las instalaciones de la Academia Pacifico estuvieron totalmente colmadas, por personas de ambos sexos y de las edades mas variadas (Entrenaron personas de entre 16 y 54 años).
El entrenamiento se divido en un segmento de acondicionamiento físico y cuatro segmentos técnicos.
En el segmento de acondicionamiento físico se comenzó haciendo una serie de ejercicios en el piso apuntados al reconocimiento corporal, para luego realizar una entrada en calor grupal. Esta entrada en calor, tubo también como finalidad secundaria aprender a atender y mantener la atención en la situación general que nos rodea.
El segmento técnico comenzó con entrenamiento "hand to hand" realizándose ejercicios orientados a trabajar las diferentes distancias de combate, los golpes a corta distancia y el trabajo de impacto.
Posteriormente se empezó a incorporar los rudimentos básicos del trabajo en el suelo, pasando luego a trabajar en los principios de defensa ante agarres y estrangulamientos, terminado con los primeros pasos del entrenamiento en la lucha con palo.
Fueron dos horas de duro entrenamiento, en las cuales se pudo sentir la buena predisposición y la energía que pusieron todos los participantes.
Les agradecemos a todos los asistentes por la voluntad puesta de manifiesto y por formar parte del proyecto de difundir el Kapap en nuestro país.

miércoles, 15 de abril de 2009


CURSO PARA LIDERES DE EQUIPO DE ENTRENAMIENTO

Bienvenidos! A continuación les daremos indicaciones de detalle respecto de la I° Jornada del Curso, que se realizará los días sábado 14 y domingo 15 de mayo del corriente año.

Las actividades se llevarán a cabo en el Centro de Entrenamiento N° 1 - Gimnasio Pacifico - Santo Tome 3851 - Piso 1° - Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Comenzaremos puntualmente a las 09:00 horas con la acreditación, en ella completarán la fase administrativa de admisión, se les impartirán las directivas generales del cuso, recibirán el cronograma de actividades y se les entregará el equipo asignado. A partir de las 10:00 horas participarán de una clase del Curso Regular para Instructores Nivel I y a partir de las 12:00 horas comenzaremos el entrenamiento especifico.

Si bien no se les requiere ninguna vestimenta especial, les recomendamos: Utilizar ropa deportiva que les resulte cómoda para realizar una actividad física intensa; Utilizaremos piso de goma, razón por la cual no necesitan calzado especial; Sugerimos disponer de varias remeras de recambio y algún tipo de abrigo para utilizar en los altos del entrenamiento.

El único equipo especial que se les requiere es un par de guantes de tipo vale todo. Si disponen de cabezal con reja, les sugerimos que lo traigan.

Los Instructores serán los Señores Fabián García, Juan Legal, Gerardo Diz y Fabián Cribella. Tambien participaran como asistentes otros Instructores Nivel I.

Se prevee que la jornada finalice el día domingo, aproximadamente a las 21:00 horas.

Aquellos asistentes que aún no hayan completado la ficha de inscripción, deberán hacerlo a la brevedad (Se adjunta el formulario) y enviarla por mail a informes@situacion-limite.org

El costo de la jornada será de U$S 164. El pago deberá hacerse en pesos (De acuerdo a la cotización del dolar al día del deposito), mediante un deposito bancario en la cuenta que se indica a continuación:

Una vez realizado el deposito, se deberán enviar los datos del mismo por mail a informes@situacion-limite.org Si por alguna razón no se pudiera efectuar el deposito de refercia, se deberá informar y coordinar la posibilidad de efectuar el pago en forma personal el día sábado 14 de mayo, durante la acreditación.

Estamos a su disposición para evacuar cualquier duda.

lunes, 13 de abril de 2009

Reacción ante una situación traumática

¿De que forma reaccionamos cuando estamos en riesgo? ¿Cómo se alteran nuestra percepción? ¿Cómo cambian nuestras reacciones?

En cualquier situación en la cual sentimos que nuestra integridad o la de nuestros seres queridos esta en riesgo, se presenta la ANSIEDAD.
La ansiedad se define como miedo anticipado a padecer un daño o desgracia futuros, acompañada de un sentimiento de temor o de síntomas somáticos de tensión. Es una señal de alerta que advierte sobre un peligro inminente y permite a la persona que adopte las medidas necesarias para enfrentarse a una amenaza.

La ansiedad como cualquier otra emoción tiene tres componentes o sistemas de respuesta: subjetivo o cognitivo, fisiológico o somático, y motor o conductual.





  • Subjetivo-cognitivo. Se denomina, también, verbal-cognitivo, es el componente de la ansiedad relacionado con la propia experiencia interna, es decir, evaluación y percepción subjetiva de los estímulos y estados asociados con la ansiedad. La experiencia que se tiene es emocionalmente desagradable con miedo, aprensión, obsesiones, pensamientos intrusivos, etc.


  • Fisiológico-somático. Los cambios que más predominan, a nivel fisiológico, son de la actividad del sistema nervioso autónomo, que se reflejan a nivel externo como: sudoración, dilatación pupilar, aumento tensión muscular, palidez facial, temblor, etc. Y a nivel interno con: aceleración cardiaca, descenso de la salivación, etc. Unas pertenecen a funciones que pueden controlarse voluntariamente como la agitación, defecación, respiración... y otras funciones involuntarias como: palpitaciones, vómitos, temblor...


  • Motor-conductual. Son los componentes observables de la conducta, es decir, a las respuestas de evitación y escape.
En la lucha por la supervivencia, estas respuestas nos afectan seriamente. Principalmente se deberá considerar los siguientes efectos:




  • Atención selectiva: Los sentidos proveen de información al cerebro, pero ante una amenaza, este se “sintoniza” con el sistema sensorial que proporciona la información más relevante relacionada con dicha amenaza.


  • Visión de túnel: En términos médicos, es la pérdida de visión periférica, con conservación de la visión central, lo que resulta en un campo de visión reducido similar a estar viendo a través de un tubo circular.


  • Exclusión auditiva: Implica un enfoque automático de nuestra capacidad de percibir sonidos, en aquellos asociados a la amenaza principal identificada. Durante un periodo de tiempo, se dejaran de oír el resto de los sonidos, produciéndose lo que se denomina túnel sonoro o exclusión auditiva.


  • Alteraciones en la compresión espacio/ tiempo: La capacidad de percepción del tiempo y las relaciones espaciales se verán afectadas, el resultado será que nos parecerá que las cosas ocurren “en cámara lenta”.


  • Incapacidad de seguimiento mental: La persona no es capaz de seguir los detalles de la situación que se desarrolla a su alrededor. Con posterioridad al hecho, es muy posible que ni siquiera recuerde esos detalles.


  • Afectación de la coordinación y los reflejos: La coordinación de las manos y de la vista se ven gravemente afectados, normalmente se pierde la motricidad fina.
Estos efectos pueden llevar a una persona a adoptar decisiones incorrectas, que pondrán en serio riesgo su integridad física o la de sus seres queridos. Sin embargo pueden ser minimizados a través de un adecuado entrenamiento. Por ejemplo, la combinación de ejercicios aeróbicos (cardio/ respiratorios) y anaeróbicos en los entrenamientos de lucha o tiro, mejora la capacidad de una persona para el control de una situación limite donde su supervivencia se encuentra en riesgo.

viernes, 10 de abril de 2009

Tiro - La “Regla de los 21 pies”.




CUCHILLO VS PISTOLA






La “Regla de los 21 pies” es ampliamente conocida entre todos aquellos que se entrenan en el tiro de autodefensa.

La regla establece que esta distancia, es la mínima para tener chances de defenderse efectivamente con un arma de fuego, ante una agresión con arma blanca, a partir de tener el arma enfundada y en condición de lista para hacer un disparo.

Esta regla es enseñada por todas las policías y agencias gubernamentales de los Estados Unidos como parte fundamental del entrenamiento con armas de fuego. La misma alerta respecto de que a una distancia menor a los 21 pies, las chances de sobrevivir a una agresion con arma blanca disminuyen senciblemente, teniendo en cuenta que los ataques pueden ser muy veloces, que aunque pudiéramos llegar a disparar, nada indica que no pudiéramos errar el tiro y que aún impactando en una zona vital del agresor, este podria igualmente llegar a herirnos como resultado de la inhercia de su movimiento.

A continuación enumeramos los datos del problema, que deberían ser conocidos por todo tirador al momento de decidir cual es la acción defensiva mas efectiva para emplear.
  • Los 21 pies representan aproximadamente 6,4 metros.
  • Una persona tarda aproximadamente 1,5 segundos en cubrir esa distancia y llegar hasta nosotros.
  • Un tirador entrenado puede desenfundar un arma de fuego y efectuar un disparo, en un tiempo de entre 1 y 1,1 segundos.
  • El segundo disparo tardaría 0,2 segundos adicionales y el tercer disparo otros 0,2 segundos adicionales.
  • El tiempo de reacción de un tirador, desde que percibe la amenaza, hasta que adopta la decisión de contraatacar, varia entre 0,16 y 0,5 segundos.
  • La única forma de incapacitar instantáneamente a un agresor, es impactarlo con un disparo en un punto vital de la cabeza.
  • Si estamos fuera de entrenamiento o tenemos el arma oculta, probablemente demoremos 0,2 segundos adicionales en efectuar el primer disparo.
Soluciones al problema.
  • Actuar tácticamente. Muévase de manera tal de poner una barrera física o algún tipo de obstáculos entre usted y el agresor, para retrasar el ataque. Esto le permitirá efectuar un mayor número de disparos antes de que el atacante pueda llegar a usted.
  • Mejorar el tiempo de reacción. Evaluar tácticamente la situación en todo momento, para detectar posibles agresores. No esperar hasta que el ataque se materialice para tomar decisiones.
  • Detectar la presencia de armas. Si pudimos establecer que el agresor potencial tiene un arma blanca y adoptamos una posición de prevención, hemos reducido los tiempos en 0,2 segundos o más. Esto solo, puede significar la diferencia entre la vida y la muerte. Si tenemos el arma en posición baja lista, en los 1,5 segundos que tarda el atacante en recorrer los 21 pies, puedo efectuar tres o cuatro disparos.
  • Moverse lateralmente. El atacante tiende a moverse en línea recta. ¿Por qué? Porque es la forma más rápida y más directa de llegar a nosotros. Por otra parte, esa dirección le permite al atacante aumentar el poder en el ataque (Velocidad máxima en su desplazamiento y mantiene la inhercia). Para evitarlo deberemos movernos fuera de su trayectoria. Si tiene el arma en la mano derecha deberemos desplazarnos lateralmente hacia nuestra izquierda (Hacia su “lado ciego”) y viceversa. Si el agresor intenta corrige su dirección de avance, debemos seguir moviéndonos lateralmente. No debemos dejarnos atrapar por la tentación de movernos hacia atrás para ganar distancia, es la mejor opción para el atacante.
  • Ordenes verbales. Fuertes ordenes verbales, tales como: “Suelta el arma” o “Alto o disparo”, pueden tener el efecto de, al menos, distraer al atacante de su objetivo. Si no es así, ayudará a alertar y advertir a cualquier otra persona que está cerca de la zona de peligro, las que también podrán declarar a nuestro favor en el post-conflicto.
Existe otra opción, defendernos de la agresión y efectuar una técnica de desarme. Normalmente ignoramos la posibilidad de NO utilizar nuestra arma, como consecuencia de que no tenemos el entrenamiento adecuado en un sistema de defensa personal efectivo.